martes, 22 de marzo de 2011

La Trilogía Blair

Acabo de ver “The Special Relationship” que junto con “The Deal” y “The Queen” cuentan la vida política de Tony Blair. Además de este tema común, en las tres películas Blair es interpretado por Michael Sheen, quien representa su papel de manera muy convincente, sin llegar a la parodia, hasta con la nerviosa sonrisa de gato de Cheshire. Pero a pesar de que las 3 películas tienen temáticas y personajes diferentes, a excepción de Blair y Alistair Campbell (quien siempre da el comentario sarcástico y cómico) todas llevan a la misma conclusión: Blair terminará traicionando a la otra parte, pero su imagen pública no se verá perjudicada.

El fin de todas estas películas podrá parecer noble: la victoria laborista, la salvación de la monarquía y el fin de la guerra en Kosovo, pero en realidad se reducen a una cosa: que Blair quede como la voz de la razón, como Campbell no dejará de recordarle. Lo peor de todo es que a pesar de todas la circuntancias, Blair mantiene esa imagen de “inocencia” que se muestra en su forma de hablar y gestos, lo que motiva a sus “antagonistas” a adoptarlo, sin percatarse de sus verdaderas intenciones, hasta el momento en que sienten el cuchillo clavado en la espalda. Pero como ninguna acción queda sin ser castigada, Blair se encontró con un manipulador más hábil que él: George Bush, quien en pocos meses se encargó de destruir su bien cuidada imagen pública con la guerra de Iraq, y que podría llevarlo a ser acusado por crímenes contra la humanidad.

En este punto creo que Gordon Brown, en la primera, La Reina Isabel II, en la segunda y Bill Clinton, deben odiarlo tanto como para unirse en un club de víctimas contra él. Aparte del cinismo, considero que Blair se muestra como un manipulador político que cree que actuó por el bien del país, aunque en su conciencia debe sentirse que es un traidor de todos quienes lo apoyaron en su carrera.



A Room of One’s Own

Leí este ensayo por curiosidad en uno de los peores momentos de mi vida, hasta ahora, y desde entonces ha estado dando vueltas en mi cabeza. Este ensayo de Virginia Wolf, escrito en Inglaterra en 1930 plantea que lo que una mujer necesita para escribir ficción son dos cosas: una cantidad de dinero que le permita ser independiente y un cuarto propio para trabajar sin interrupciones. Si bien esta es la idea más reconocida de esta obra, su contenido es mucho más interesante puesto que analiza la relación de las mujeres y la literatura desde todos los aspectos.

Primeramente habla de las limitaciones femeninas de su época y la injusta distribución de recursos para la educación entre los géneros. También se queja ante la exagerada producción literaria masculina sobre las mujeres y la limitada participación femenina en la misma. A continuación realiza un análisis histórico de las mujeres escritoras, explicando las circunstancias que les permitieron practicar este oficio, así como realiza un análisis literario a las más famosas autoras como las hermanas Bronte, George Eliot y Jane Austen. Debo decir que con esta última es especialmente dura ya que la critica por no alcanzar su potencial. También considero que realiza una grave omisión de Mary Wolstonecraft.

Finamente plantea un desafío a las mujeres de su generación, así como de futuras, a buscar los medios para poder escribir como oficio e independizarse. Para mi esta obra no ha perdido su validez y es más, la considero relevante hoy en día en que se objetiviza más a la mujer. Finalmente debo mencionar que este libro vino a mi mente porque fue mencionado en “A Point of View” un Podcast de la BBC, que menciona a una funcdación que procura los medios descritos en el libro para que mujeres escritorias puedan desarrollar su potencial. Si bien Virgina Wolf no tuvo un final feliz, siento que si bien personalmente no puedo tener mi cuarto propio permanentemente, puedo encontrar la paz que necesito en la madrugada.

Enrique VIII

Lamentablemente este es uno de los reyes más reconocidos de la historia inglesa, no por sus buenas obras, sino por sus 6 esposas y por su apariencia física. Dentro de mi pequeña planificación “dantesca” él representa el pecado de la lujuria, ya que muchas de las acciones de su vida se centraron en la satisfacción de sus deseos sexuales.

Primeramente no estaba destinado para gobernar, por lo que recibió una educación deficiente y se libró de las presiones de su padre. Pero al morir su hermano mayor Arturo, el joven Enrique heredó la corona y la esposa destinadas a éste. A pesar de la diferencia de edad con la princesa española Catalina de Aragón, llegaron a intimar, sin conseguir un heredero.

Luego de 20 años Enrique desesperado se fijó en Ana Bolena, quien además de ser bella, debió ser inteligente para imponerle la idea de liberarse de Roma. Se casó y la hizo reina, pero como ella no le dio el heredero deseado la desechó cruelmente. Luego se casó con Jane Seymour, que le dio su heredero, pero murió en el parto, por lo que se desposó enseguida con la princesa Ana de Cleves, a quien rechazó por considerarla fea. Luego intentó con Catalina Howard que lo traicionó para finalmente quedarse con Catalina Parr, quien lo acompañaría en los últimos días de su vida.

Tuvo a su disposición las mejores mentes de la época: Wolsley, Moro y Cromwell pero a todos los sacrificó por dar primacía a su libido. Finalmente al mostrarse como un hombre abusivo y cruel con sus esposas, pudo haber sido quien disuadió a su hija Elizabeth I, de la idea del matrimonio, que como todos sabemos, resultó la mejor opción para ella y para su pueblo.

Julian Assange y Millenium

Con motivo de la noticia que está copando los titulares mundiales, no puedo dejar de notar el parecido (un tanto irónico) entre el fundador de Wikileaks y el periodista investigativo ficticio de la serie de libros “Millenium”, Mikael Blomkvist. Assange y Wikileaks han desatado una controversia mundial al revelar los “cables”, es decir los correos privados diplomáticos del servicio exterior norteamericano.

Los líderes mundiales se han visto envueltos de una u otra manera en estos documentos ya que muestran la opinión del gobierno americano sobre ellos y la confianza en Estados Unidos ha sufrido un gran daño. esta misión de revelar los secretos de las personas poderosas que perjudican a la gente común es algo que Blomkvist hace como trabajo diario.

En ambos casos estos personajes se han visto difamados por acusaciones de delitos que buscan ennegrecer su imagen, cosa que en el caso de Assange es peor ya que se le acusa de delitos sexuales en Suecia que tiene uno de los sistemas en legislación sexual más progresivos hacia la mujer. Las acusaciones contra Assange activaron todas las alarmas “conspirativas” del mundo, ya que las personas piensan que son parte de una estrategia para desprestigiar a la cara más visible de Wikileaks.

Considero que debe ser una grave acusación con fundamentos para que la Interpol participe, además que el perfil alto del caso pone presión tanto en Suecia como en Gran Bretaña, donde Assange se entregó. Pero en todo caso a Stieg Larsson le hubiese parecido este asunto tan divertido e interesante como la trama de sus novelas.




Cristina de Suecia


Descubrí este personaje por la película que vi el otro día titulada “ Queen Cristina” protagonizada por Greta Garbo, primeramente por cultura general pero que finalmente me gustó, no solo por los vestidos. Cuenta la historia de la reina de una manera cursi al decir que ella abdica por huir con su amado, que al final murió en un duelo. Este cliché cursi despertó mi interés ya que sentí que le dieron el mismo tratamiento que a Elizabeth en “Roberto Deveraux”.

Asi que luego de una lectura ligera en wikipedia aprendí sobre la vida de una reina que podría ser la mezcla entre Elizabeth I y María Estuardo. Cristina nació en el siglo XVIII, donde las luchas religiosas provocaban cruentas guerras en Europa. Como es típico de las monarquías europeas, sus padres desearon un heredero varón, pero su sexo decepcionó a su madre, pero su padre decidió educarla como un príncipe. Este hecho influyó en su estilo personal volviéndolo más masculino y sus prácticas espartanas de una vida dedicada al estudio. Hasta aquí la parte de Elizabeth I.

Pero cuando accedió al trono prematuramente, puesto que su padre murió por las guerras religiosas. Desempeño su papel como reina de manera aceptable, pero decidió que entraba en conflicto con su secreta conversión a la fe católica. Luego de abandonar el reino, pasó su vida como refugiada católica, visitando aliados y mendigando por recursos, en esta parte su estilo es muy María Estuardo. Como siempre su rechazo al matrimonio generó rumores maliciosos, pero es interesante ver como una mujer educada es capaz de poner las reglas de su vida y evitar un final trágico.

Gordon Brown

Me parece apropiado escribir sobre él hoy, ya que justamente en este día comenzó un nuevo capítulo en su vida. Cuando lo conocí por primera vez, era el Primer Ministro de turno y protagonista de las PMQ’s. Y si bien su estilo oratorio no resulta el más impresionante, especialmente en este espacio que demanda rapidez y un toque de humor en las respuestas, fue la contundencia de sus argumentos y la convicción de su defensa lo que más me impresionó.

Pero mi buen criterio sobre él aumentó al ver la película “The Deal” que cuenta la historia tras bastidores de la sucesión del liderazgo del partido laborista en 1994. Si bien Gordon perdió, fue porque actuó con integridad en medio de las traiciones y mentiras de Mandelson y Blair. Su historia personal es admirable ya que pasó de niño prodigio de un pueblo de Escocia, a casi perder la vista en su juventud, a dirigente universitario y periodista televisivo hasta llegar a ser electo MP de su pueblo natal.

Nadie deja de reconocerle su inteligencia, pero sus mayores críticas son por su agresividad y falta de carisma. La gente prefiere criticarlo por su imagen pública y olvida su admirable labor como Chancellor, que mantuvo a Gran Bretaña fuera del euro, así como su mayor labor salvando a su país de la crisis económica del año pasado. En conclusión, Gordon Brown es un brillante historiador y una persona decente que no mereció el trato que obtuvo de sus electores. Pero que mejor para él, ya que pudo retornar a su vida hogareña y lejos de la gente ingrata.

Lisbeth Salander

Terminé de leer nuevamente el primer tomo de la saga “Millenium” y no puedo dejar de admirar a este interesante personaje. Creo que la mezcla de tantas facetas casi contradictoras la convierte en un personaje literario atractivo: víctima/guerrera; así como sus habilidades para ser detective y hacker, además de su propio sentido de la moral, por el cual ella administra el castigo que considera adecuado, sin intermediarios.

Pero así como tiene muchas fortalezas, también tiene debilidades, puesto que su dificultad para socializar la convierte en blanco fácil para sus enemigos. A varias personas les puede llegar a parecer un tanto controversial su estilo de vida, puesto que es bisexual, punk, con varios tatuajes y piercings, pero considero que es cuestión de ver más allá de las apariencias y apreciar el valor de una persona por sus acciones y no por su imagen.

El único riesgo que le encuentro a este asunto es que la actitud un tanto hostil de Lisbeth puede resultar contagiosa. Pero si bien ella puede parecer agresiva y hasta desequilibrada, es en realidad independiente y determinada para conseguir sus objetivos. A la mayoría de personas les parecerá más interesante el personaje de Mikael Blomkvist, el periodista investigativo buena onda que arriesga todo por la verdad y salvar a Lisbeth aunque en realidad se comporta como un “man-whore”. Pero a mi parecer es Lisbeth lo más importante de estos libros, no solo por ser fácilmente relacionable, así como una innovación en el género literario policiaco.