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domingo, 3 de abril de 2011

El Duque de Wellington


En los días recientes y a propósito algunos chistes de Horrible Histories, así como de Blackadder, me vino a la mente este famoso personaje histórico. Me di cuenta que en realidad es muy poco lo que se sabe sobre él y más lo que se asume de él. En primer lugar, si bien es el héroe inglés por excelencia, de hecho nació y fue criado en Irlanda. Uno puede imaginarse que las personas que le escucharon hablar habrán notado su acento irlandés, si bien es algo que no cuadra tan bien con la imagen mental que tenemos.

Además de esto está su conocida prepotencia hacia las demás personas, así como su carácter estoico y su excesivo nivel de sacrificio para consigo mismo y con sus soldados. Pero si uno se pone a comparar con otros líderes militares famosos: Julio César en la antigüedad y George S. Patton posteriormente, este tipo de personalidad no es tan diferente. Tampoco se le puede acusar de ser siempre así ya que existen crónicas que hablan de su aprecio por los soldados y sus sacrificios, así como su celebración personal ante la abdicación de Napoleón con un baile flamenco y su agotamiento emocional que lo llevó a llorar luego de la batalla de Waterloo, como lo afirma Winston Churchill en su obra sobre la historia de Inglaterra.

Pero lo que lo convierte en una figura relevante no solo en lo militar, fue su exitosa transición a la vida política, llegando a ser Primer Ministro por el partido conservador, y continuando así la tradición iniciada por el Duque de Marlborough. De esta época post-napoleónica deriva su más famoso apodo: "El Duque de Hierro" por la protección a las ventanas de su residencia ante los ataques de los protestantes por las Leyes del Maíz.

Retomando el punto, a pesar de todas esas erróneas concepciones, nadie le quita su valor de gran genio militar, así como de estadista con visión de futuro, quien selló su destino en Waterloo y será por siempre el general británico más celebrado de la historia.

martes, 22 de marzo de 2011

Julio Cesar

El día de hoy es uno de esos días de recuerdo infame, si bien la mayoría de la gente lo ignora, si bien tiene otro nombre más ominoso: Los Idus de Marzo. En este día se recuerda el asesinato del primer “emperador” romano: Julio Cesar. Considero que mucha de la fama que posee ahora y que lo distingue del resto de dictadores romanos, más que sus conquistas, es por la forma en que murió. Como parte de los nobles de Roma, dirigió su vida de acuerdo a las costumbres y tradiciones, pero siempre bajo la sospecha del emperador Sila. Por este motivo decidió engañarlo al adoptar un estilo de vida hedonista.

Pasado el peligro, encumbró su carrera hacia la vida militar, donde encontraría su mayor gloria, aunque siempre vivió a la sombra de Alejandro Magno, como otros conquistadores posteriores. Sabía que la única forma de tener el poder absoluto era enfrentándose al otro hombre público fuerte: Pompeyo el Grande, adoptando la causa popular. Una vez vencido su rival, se estableció como el hombre más poderoso de Roma, quien siguió conquistando hasta llega a Egipto donde forjó su odiosa alianza/amorío con Cleopatra. En esta época era evidente que había algo más en su personalidad que lo volvió más que un dictador o un cónsul, casi como un rey.

Pero la idea de la monarquía era odiosa para los romanos desde la fundación de la ciudad, por lo que no faltaron voluntarios para asesinarlo. Su dramático martirio en las escaleras del Capitolio, fue un acto violento que lo volvió más famoso, condenando eternamente a los culpables y en especial a Brutus, su rumoreado hijo. La idea del emperador nació con la muerte de este personaje.